Preocupación municipal debido a que se ha registrado un descenso del nivel del agua en el río Grande, de donde la Planta Potabilizadora toma...
Preocupación municipal debido a que se ha registrado un descenso del nivel del agua en el río Grande, de donde la Planta Potabilizadora toma el agua para tratarla, desde el municipio, el director de Obras Sanitarias Carlos Carazo admitió que se está “en una situación límite” y recomendó no derrochar agua, observando que hay ordenanzas que sancionan este mal uso, pese a este panorama, el funcionario evitó dramatizar la situación y mucho menos quiso hablar de racionalización “por ahora”; solo en caso de que se agudice el problema se dará aviso a la población con la suficiente antelación para que tome recaudos pertinentes.Por este motivo el funcionario municipal apeló a redoblar el cuidado del agua potable y cumplir las ordenanzas vigentes para evitar el derroche. “La campaña de concientización se va a intensificar porque el despilfarro del agua potable ha llegado a límites insostenibles; además va a haber que habilitar muchísimas viviendas esta temporada y la que viene y esto implica mayor consumo de agua, así que lo importante es que toda la sociedad se concientice sobre el uso racional del agua, sino, vamos a entrar en problemas”, advirtió Carazo.
Consultado sobre qué medidas se van a tomar ante este fenómeno natural pero atípico qué hacer cuando se registre esta bajante, el director de Obras Sanitarias manifestó que “evidentemente la naturaleza no nos está favoreciendo, esta falta de lluvias de pronto y la falta de acumulación de nieve en las montañas es el causante de este poco caudal. Estamos realmente preocupados, sin caer en ningún tipo de alarmismo, por la bajante del río. En este momento estamos trabajando con la planta a pleno y lo que se produce se entrega todo a la ciudad; ahora la gente está volviendo de vacaciones y el consumo se incrementó de manera extraordinaria. Estamos trabajando para volver a los niveles normales y habituales de consumo de la ciudad”, indicó Carazo.
Pese a este panorama, el funcionario evitó dramatizar la situación y mucho menos quiso hablar de racionalización “por ahora”; solo en caso de que se agudice el problema, “se avisará oportunamente a la población con suficiente antelación. “Por eso reiteró que no hay que alarmarse, pero tampoco dejarse estar. La bajante del río nos está preocupando, pero por ahí cambia la situación climática, empiezan las lluvias y esto va a levantar muchísimo el nivel del río”, tranquilizó e insistió en que “el problema no es grave, no es alarmante, pero debemos tener muchísimo cuidado en no derrochar el agua”.
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