Denuncian deterioro edilicio y sobrepoblación en la Escuela Nº 14 de Río Grande. El ciclo lectivo comenzó con paro docente.
El inicio del ciclo lectivo en Tierra del Fuego volvió a quedar envuelto en conflicto. Paro docente, falta de acuerdo salarial y edificios deteriorados configuran un escenario que se repite año tras año. Esta vez, el foco quedó puesto en la Escuela Nº 14 de Río Grande, donde autoridades provinciales denunciaron una situación edilicia y administrativa que calificaron como crítica.
La legisladora provincial Natalia Gracianía y el diputado nacional Miguel Rodríguez recorrieron el establecimiento y constataron múltiples falencias estructurales. La institución, considerada una de las más emblemáticas de la ciudad, alberga a aproximadamente 450 alumnos, con cursos que alcanzan hasta 45 estudiantes por aula, reflejando un cuadro de sobrepoblación escolar que impacta directamente en la calidad educativa.
Sin internet, sin teléfono y con trámites manuales
Entre las irregularidades detectadas, se informó que la escuela no cuenta con servicio de internet desde noviembre de 2025 y permanece sin telefonía fija desde hace siete meses. Esta situación obliga a confeccionar certificados de manera manual y genera demoras administrativas que afectan el normal funcionamiento institucional.
Filtraciones, gimnasio clausurado y riesgos sanitarios
El deterioro edilicio es visible. Durante el receso de verano no se habrían realizado tareas de mantenimiento y el edificio presenta filtraciones en los techos. En algunos sectores, se colocaron sillas plásticas para impedir que los estudiantes transiten por zonas mojadas.
El gimnasio escolar permanece cerrado desde hace tres años y medio. El piso de parquet se encuentra levantado, con sectores rotos, humedad persistente y madera deteriorada, lo que impide el desarrollo de actividades físicas.
Además, se denunció que la cisterna no recibe limpieza periódica pese a reiterados pedidos al área de Infraestructura. También se registraron problemas de desinfección y presencia de cucarachas en distintas oportunidades.
En cuanto a la calefacción, la institución atravesó períodos con fallas técnicas. Actualmente, el sistema funciona con regulación baja por medidas de reducción de consumo, exponiendo a estudiantes y docentes a temperaturas inadecuadas en una provincia caracterizada por su clima riguroso.
Las puertas presentan daños y las salidas de emergencia requieren mantenimiento, configurando un riesgo en términos de seguridad. A ello se suma que, hace más de un año, un temporal de viento derribó un panel del frente del edificio sin que hasta la fecha se haya concretado su reparación.
La falta de insumos básicos de limpieza es otro de los puntos críticos: en reiteradas ocasiones, el personal debió cubrir gastos de su propio bolsillo para sostener condiciones mínimas de higiene.
Frente a la ausencia de respuestas oficiales, la escuela se sostiene gracias al esfuerzo de su comunidad educativa. La radio escolar y el vivero funcionan de manera autogestionada con colaboración de familias y vecinos, mientras que lo recaudado en el kiosco se destina a la compra de elementos de limpieza.
Paro docente y crisis estructural
El día de la recorrida, las clases no comenzaron debido al paro docente, originado por la falta de acuerdo salarial entre el Gobierno provincial y los gremios. El conflicto salarial se suma así a un cuadro edilicio complejo que atraviesa a buena parte del sistema educativo fueguino.
La Escuela Nº 14 forma parte de los 123 edificios escolares públicos bajo responsabilidad del Ministerio de Educación provincial. Según señalaron desde el sector político que realizó la inspección, las problemáticas detectadas no serían aisladas, sino representativas de un deterioro más amplio en la infraestructura educativa.
El interrogante que vuelve a instalarse es el mismo de cada inicio de ciclo lectivo: qué sucede con el presupuesto destinado a educación y por qué el Gobierno provincial no logra garantizar plenamente el derecho a la educación en Tierra del Fuego.

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