La crisis edilicia en las instituciones educativas de Tierra del Fuego suma un nuevo episodio. Esta vez, la preocupación se centra en el Jar...
La crisis edilicia en las instituciones educativas de Tierra del Fuego suma un nuevo episodio. Esta vez, la preocupación se centra en el Jardín de Infantes N°27 Botecito de Papel, cuya comunidad denuncia condiciones estructurales deficientes y soluciones transitorias que no garantizan seguridad ni calidad educativa.
Padres y docentes señalan que desde hace años el establecimiento arrastra problemas con la caldera y las instalaciones de gas. El año pasado, incluso, se difundió un video que mostraba el funcionamiento de la sala de máquinas con una importante pérdida de gas que generaba una llamarada de fuego. Según relatan, en aquel momento la solución fue provisoria y superficial, sin abordar el problema de fondo.
Durante el receso de verano se esperaba una reparación integral. Sin embargo, el ciclo lectivo comenzó nuevamente sin medidor de gas instalado, profundizando la incertidumbre.
Traslado al SUM Walter Buscemi
En lugar de resolver las fallas estructurales del edificio, las autoridades decidieron acondicionar el SUM Walter Buscemi para el dictado de clases. La medida generó fuertes cuestionamientos.
Según la denuncia, los espacios son inadecuados para niños y niñas de 4 y 5 años: oficinas convertidas en salas sin ventilación suficiente, ambientes reducidos, enchufes al alcance de los menores y sanitarios insuficientes —solo dos inodoros para aproximadamente 60 alumnos y un único lavamanos a altura de adultos—.
Además, remarcan que el traslado altera la función original del SUM, afectando otras actividades comunitarias.
Reclamos y responsabilidad política
La comunidad educativa sostiene que no se puede seguir “tapando” el problema con soluciones temporales que no son sostenibles en el tiempo. Exigen que el jardín funcione en condiciones adecuadas y seguras, como debió ocurrir desde el inicio.
Los cuestionamientos apuntan directamente al gobernador Gustavo Melella y al ministro de Educación Pablo López Silva, a quienes acusan de falta de previsión y respuestas ineficientes frente a una problemática que no es nueva.
Mientras tanto, familias y docentes esperan una solución definitiva que permita garantizar el derecho a la educación en condiciones dignas y seguras para los más pequeños.

Jajajajaja castillo lo hizo se robaron más de 10 mil millones en lomllamdo emergencia educativa sumado a las empresas de greve y cafecito dume
ResponderBorrarIbamos a vivir mejor? Melella, andate a la mierda
ResponderBorrarMelella hijo de puta
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