Condenaron a dos hombres por vender cocaína desde locales gastronómicos en Río Grande. Usaban chats, transferencias y entregas pactadas.
El Tribunal Oral Federal de Tierra del Fuego dictó sentencia en una causa que investigó una red de venta de cocaína al menudeo que operó durante varios meses de 2024 en la ciudad de Río Grande, utilizando locales gastronómicos como fachada y un sistema de coordinación digital para concretar las entregas.
El fallo, firmado por la jueza Ana María D’Alessio junto a los camaristas Guillermo Adolfo Quadrini y Luis Alberto Giménez, condenó a Luciano Emmanuel Constantino y José Exequiel Ledesma a cuatro años y seis meses de prisión, además de multas económicas y el decomiso de bienes, entre ellos un vehículo utilizado para la actividad ilícita.
En cambio, los otros tres imputados —Nelson Gabriel Ledesma, Cristian Juan Miguel Herrera y Jenmar Judith Mota Mariño— fueron absueltos por falta de pruebas o por desistimiento de la acción penal.
La investigación se inició a partir de denuncias anónimas recibidas a fines de febrero de 2024, que alertaban sobre la venta de cocaína desde una rotisería ubicada en Colón y Pasaje Gardel, conocida como “Flama”. Con el avance de la causa, surgieron indicios de que el mismo modus operandi se replicaba en otro local gastronómico denominado “Frankfurt”.
Según la reconstrucción judicial, las operaciones se realizaban mediante mensajes de chat en los que se acordaban “cantidades y sitios de encuentro”, mientras que los pagos se concretaban “en efectivo o por medio de transferencias bancarias”. La Prefectura Naval Argentina, a cargo de las tareas de observación, describió intercambios breves tipo “pasamanos”, generalmente en la vía pública o desde vehículos, con mayor intensidad entre agosto y septiembre de 2024.
El punto clave de la investigación ocurrió el 20 de septiembre, cuando se realizaron allanamientos en una vivienda del Pasaje Carlos Gardel. Allí se secuestraron 172,651 gramos de clorhidrato de cocaína, balanzas de precisión, dinero en pesos y dólares, 14 teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos.
Las pericias determinaron que la sustancia tenía una pureza del 80,53%, equivalente a unas 1.390 dosis. La jueza D’Alessio calificó el material como de “extremadamente alta calidad”, con una “mayor capacidad ofensiva hacia la salud pública”.
El tribunal dio por probado que entre marzo y septiembre de 2024, y con mayor intensidad desde agosto, los condenados comercializaron cocaína en Río Grande mediante entregas pactadas con clientes. La droga era fraccionada en “bochitas” de medio o un gramo, envueltas en nylon, una modalidad típica del narcomenudeo.
Una prueba central fue el análisis forense de los celulares mediante el sistema UFED. En uno de los casos, una compradora solicitó “2”, realizó una transferencia de $36.000 y recibió la entrega en un punto y horario que coincidieron con las tareas de vigilancia, lo que permitió vincular de manera directa la mensajería, el pago y la entrega.
Respecto de Constantino, los jueces señalaron que realizaba personalmente las entregas y recibía el dinero de la actividad ilegal. En el caso de Ledesma, concluyeron que tenía un dominio compartido sobre la sustancia y el circuito económico, ya que ambos frecuentaban el domicilio donde se halló la droga.
En cuanto a los absueltos, el tribunal sostuvo que su presencia en algunos lugares no permitió acreditar una participación concreta en el delito. En particular, se indicó que no se logró “superar su presencia satelital e inocua”.
Finalmente, el TOF aclaró que no se pudo probar la existencia de una organización criminal agravada, sino una estructura de narcomenudeo sostenida mediante simulación comercial, uso de locales gastronómicos como fachada y coordinación digital para las entregas.

En Ushuaia, en Andorra. Posada del valle. Y el camping de Adriana, son linderos. La vende Jerónimo Rodríguez. Y Pablo Rodríguez. Adriana Gonzáles la promociona. No me crean. Bayan a Ber.
ResponderBorrarMui vien denunsiado
BorrarTe felisito, lo único ke te boi a pedir es ke buelbas a la escuela
HDP
Siguen siendo un chiste, enganchan a 3 "perejiles" y a los.que realmente tienen que agarrar, los ven pasar al lado.
ResponderBorrarIn-justicia fueguina.
Dos libertontis menos. Ya Espert y demás les dieron clases de como hacer pero estos dos no aprendieron.
ResponderBorrarY PERPETTO para cuando???
ResponderBorrarEn calle Río Grande casi KUANIP de Ushuaia dos ex policías venden droga a lo loco. Y los funcionarios no hacen nada
ResponderBorrarY EL QUE LES BAJA LA DROGA Y LA TRAE A LA PROVINCIA QUE ES EL MISMO QUE PONE LA GUITA Y TIENE ARREGLADO TODO PARA QUE LA DEJEN ENTRAR, ESE NO CAE NUNCA?
ResponderBorrarY MARCELO ISORNA CUANDO VA PRESO ESE ES VIEJO TRAFICANTE DE DROGA …SINVERGUENZA LOS ISORNAS
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