El vicegobernador Carlos Bassanetti consideró “irracional” la actitud de los legisladores de la oposición, que aprobaron la reforma a la ley...
El vicegobernador Carlos Bassanetti consideró “irracional” la actitud de los legisladores de la oposición, que aprobaron la reforma a la ley 495 en la sesión del jueves. Dijo que los mismos que decían que en las cuentas de los entes autárquicos había dinero para pagar los sueldos, cuando se utilizó la herramienta buscaron eliminarla. Planteó otras “motivaciones” detrás de estas actitudes a su juicio contradictorias y, con autocrítica, reconoció las dificultades del gobierno para lograr un diálogo político.
El compañero de fórmula de la gobernadora Fabiana Ríos, Dr. Carlos Bassanetti, se refirió a lo ocurrido tras la sesión del jueves, en la que resultó aprobada una reforma a la ley que sustentaba el decreto de unificación de cuentas.
Fue en una entrevista realizada en el programa radial “El Correo de los Sábados”, en la que marcó “dos cuestiones fundamentales sobre las que venimos trabajando antes de asumir las funciones de gobierno”: por un lado mencionó la necesidad de “atender un costo estatal que no tiene ninguna relación con lo que son las posibilidades económicas del punto de vista de lo que produce la provincia y de lo que ingresa a la provincia”, dijo.
Sobre este tema, apuntó que “de los fondos que entran, si uno hace una relación de la influencia en el gasto público, tenemos que es consumida prácticamente la totalidad de ingresos de recursos provinciales para atender la necesidad del personal del ámbito público”.
Así las cosas, las funciones propias del Estado no son atendidas, señaló, como la prestación de servicios, el incentivo para apoyar el trabajo productivo, y el rol orientador y de apoyo económico que debe desempeñar.
“Son funciones que no se pueden cumplir. Los recursos son consumidos exclusivamente por el gasto estatal en materia de personal”, subrayó Bassanetti.
El vicegobernador aseguró que esta situación es claramente visualizada por la sociedad, pero no así por los actores involucrados: “Yo creo que la gente lo entiende perfectamente y me parece que está dando señales claras de las dificultades que esto plantea para cualquier expectativa de mediano plazo que pretenda salir de la situación”.
Atrapados en esta situación, el gobierno se regiría por un principio de mera “subsistencia, mantenernos a flote, pero esto sería muy poco significativo si al mismo tiempo no se está tratando de sentar las bases que nos permitan desarrollarnos en el mediano plazo”, dijo, y en este punto puso el acento sobre la necesidad de “aumentar recursos” para corregir el déficit.
“El problema sigue siendo muy serio. El gobierno prometió que iba a mantener el nivel de empleo público, y esperaba acompañamiento en lo referido a demandas de incremento de salarios”, señaló, considerando que los pedidos de aumento y la exigencia de puntualidad en los pagos “no es razonable”, cuando demoran “una semana en cobrar”.
Bassanetti sostuvo que se debe atender “a los más rezagados y en situación de vulnerabilidad porque sus salarios están muy por debajo de las necesidades que tenemos todos. Con los demás hay que esperar”, dijo rechazando toda posibilidad de discutir un aumento generalizado.
Contradicciones
Sobre la actitud de las fuerzas políticas de oposición con la modificación de la ley 495, base legal al decreto de caja única, admitió que resultó “muy sorpresiva”.
“Sin ir muy lejos quince días antes esos mismos representantes políticos estaban reclamando al Estado que pague los sueldos en forma completa porque ellos sabían dónde estaba la plata. El Estado tomó una medida que se resistía a tomar y, cuando toma esa medida, las fuerzas opositoras cuestionan la herramienta”, manifestó, preguntándose sobre “cuál es la motivación que hay detrás de eso”.
Sin embargo Bassanetti admitió errores para establecer un diálogo político: “No todos son errores por causas ajenas. Nosotros tenemos una deficiencia de comunicación, no de información, sino de comunicación en el sentido profundo, de poder vincularnos con los otros sectores, con las fuerzas políticas, para tener una verdadera relación de diálogo sustancial, no meramente formal, donde se examine la situación y se trate de llegar a criterios compartidos por todos y tomar decisiones políticas que nos permitan avizorar una salida a la situación”, subrayó.
Afirmó que estas fallas de comunicación no son “por autismo ni posiciones soberbias del gobierno, sino que está tan exigido por cuestiones permanentes y de toda naturaleza, que no nos permite ocuparnos de las formas, de que las decisiones que se van a tomar sean precedidas del diálogo y el intercambio propio de la democracia”.
En este marco, propuso que se apunte a “construir una especie de acuerdo básico para tener una base de trabajo en común” y reiteró que “hay una gran exigencia de problemas muy serios, algunos muy puntuales, que permanentemente están concitando la atención del gobierno y no nos han permitido ocuparnos de tener una base de consenso político como para marcar una senda en este camino que todos tenemos que recorrer”.
Desafortunado
En otro tramo de la entrevista fue consultado sobre las declaraciones del legislador Manuel Raimbault, que había calificado la actitud de los bloques opositores cono “una venganza política a la gente porque no votaron a Cóccaro”.
“No leí las declaraciones integralmente, sí vi hoy algunos titulares de portales –respondió Bassanetti-. Así dicho, realmente fue desafortunado porque acá no se trata de venganzas. Creo que la cuestión pasa por otro lado. Acá hay una respuesta política de los sectores que no son oficialistas, que no es muy racional. Por ejemplo, con la modificación de la ley 495 se le decía a los representantes de los entes y a los legisladores del arco opositor, que la Legislatura estaba dispuesta a comprometerse, no de palabra sino con una Resolución en ese día, a tratar el asunto el lunes o martes de la semana próxima, después de que ingresara a comisiones, tomara estado parlamentario. Estaba el compromiso de que iba a ser tratado en la primera sesión legislativa, incluso se propuso que se fijara la fecha. Esto no fue aceptado, con argumentos un poco infantiles, como que tenían que ir a hablar ‘en igualdad de condiciones’ con la gobernadora los representantes de los entes. Acá no hay igualdad de condiciones –contrapuso el vicegobernador-, hay una autoridad legítimamente elegida. Todos tenemos derechos a cuestionar una decisión pero esto de tener que ir en condiciones de igualdad, son argumentos que se sacan cuando no hay argumentos”, aseveró.
Comparó esta “imposición” de la mayoría opositora a las “decisiones autoritarias” que le imputan al gobierno, y marcó contradicciones: “Los mismos legisladores que acompañaron el proyecto días atrás le decían al gobierno que no pagaba los sueldos porque no quería. Estamos en el mundo de la irracionalidad acá, y uno empieza a preguntarse cuál es la motivación, porque salvo que padezcan problemas psicológicos, hay una motivación detrás”, deslizó.
Bassanetti volvió a invitar a todos los sectores a “sentarnos en serio para buscar estas bases que nos permitan tomar decisiones políticas que tengan un consenso mínimo”.
Finalmente, fue consultado respecto de la necesidad de producir cambios en el gabinete. No quiso emitir opinión y recordó que como compañero de fórmula de Ríos “no es su decisión la integración del gabinete. No me corresponde dar una opinión sobre si debe o no cambiar ministros. Aunque tenga opiniones al respecto, no debo manifestarlas públicamente”, concluyó.
El compañero de fórmula de la gobernadora Fabiana Ríos, Dr. Carlos Bassanetti, se refirió a lo ocurrido tras la sesión del jueves, en la que resultó aprobada una reforma a la ley que sustentaba el decreto de unificación de cuentas.
Fue en una entrevista realizada en el programa radial “El Correo de los Sábados”, en la que marcó “dos cuestiones fundamentales sobre las que venimos trabajando antes de asumir las funciones de gobierno”: por un lado mencionó la necesidad de “atender un costo estatal que no tiene ninguna relación con lo que son las posibilidades económicas del punto de vista de lo que produce la provincia y de lo que ingresa a la provincia”, dijo.
Sobre este tema, apuntó que “de los fondos que entran, si uno hace una relación de la influencia en el gasto público, tenemos que es consumida prácticamente la totalidad de ingresos de recursos provinciales para atender la necesidad del personal del ámbito público”.
Así las cosas, las funciones propias del Estado no son atendidas, señaló, como la prestación de servicios, el incentivo para apoyar el trabajo productivo, y el rol orientador y de apoyo económico que debe desempeñar.
“Son funciones que no se pueden cumplir. Los recursos son consumidos exclusivamente por el gasto estatal en materia de personal”, subrayó Bassanetti.
El vicegobernador aseguró que esta situación es claramente visualizada por la sociedad, pero no así por los actores involucrados: “Yo creo que la gente lo entiende perfectamente y me parece que está dando señales claras de las dificultades que esto plantea para cualquier expectativa de mediano plazo que pretenda salir de la situación”.
Atrapados en esta situación, el gobierno se regiría por un principio de mera “subsistencia, mantenernos a flote, pero esto sería muy poco significativo si al mismo tiempo no se está tratando de sentar las bases que nos permitan desarrollarnos en el mediano plazo”, dijo, y en este punto puso el acento sobre la necesidad de “aumentar recursos” para corregir el déficit.
“El problema sigue siendo muy serio. El gobierno prometió que iba a mantener el nivel de empleo público, y esperaba acompañamiento en lo referido a demandas de incremento de salarios”, señaló, considerando que los pedidos de aumento y la exigencia de puntualidad en los pagos “no es razonable”, cuando demoran “una semana en cobrar”.
Bassanetti sostuvo que se debe atender “a los más rezagados y en situación de vulnerabilidad porque sus salarios están muy por debajo de las necesidades que tenemos todos. Con los demás hay que esperar”, dijo rechazando toda posibilidad de discutir un aumento generalizado.
Contradicciones
Sobre la actitud de las fuerzas políticas de oposición con la modificación de la ley 495, base legal al decreto de caja única, admitió que resultó “muy sorpresiva”.
“Sin ir muy lejos quince días antes esos mismos representantes políticos estaban reclamando al Estado que pague los sueldos en forma completa porque ellos sabían dónde estaba la plata. El Estado tomó una medida que se resistía a tomar y, cuando toma esa medida, las fuerzas opositoras cuestionan la herramienta”, manifestó, preguntándose sobre “cuál es la motivación que hay detrás de eso”.
Sin embargo Bassanetti admitió errores para establecer un diálogo político: “No todos son errores por causas ajenas. Nosotros tenemos una deficiencia de comunicación, no de información, sino de comunicación en el sentido profundo, de poder vincularnos con los otros sectores, con las fuerzas políticas, para tener una verdadera relación de diálogo sustancial, no meramente formal, donde se examine la situación y se trate de llegar a criterios compartidos por todos y tomar decisiones políticas que nos permitan avizorar una salida a la situación”, subrayó.
Afirmó que estas fallas de comunicación no son “por autismo ni posiciones soberbias del gobierno, sino que está tan exigido por cuestiones permanentes y de toda naturaleza, que no nos permite ocuparnos de las formas, de que las decisiones que se van a tomar sean precedidas del diálogo y el intercambio propio de la democracia”.
En este marco, propuso que se apunte a “construir una especie de acuerdo básico para tener una base de trabajo en común” y reiteró que “hay una gran exigencia de problemas muy serios, algunos muy puntuales, que permanentemente están concitando la atención del gobierno y no nos han permitido ocuparnos de tener una base de consenso político como para marcar una senda en este camino que todos tenemos que recorrer”.
Desafortunado
En otro tramo de la entrevista fue consultado sobre las declaraciones del legislador Manuel Raimbault, que había calificado la actitud de los bloques opositores cono “una venganza política a la gente porque no votaron a Cóccaro”.
“No leí las declaraciones integralmente, sí vi hoy algunos titulares de portales –respondió Bassanetti-. Así dicho, realmente fue desafortunado porque acá no se trata de venganzas. Creo que la cuestión pasa por otro lado. Acá hay una respuesta política de los sectores que no son oficialistas, que no es muy racional. Por ejemplo, con la modificación de la ley 495 se le decía a los representantes de los entes y a los legisladores del arco opositor, que la Legislatura estaba dispuesta a comprometerse, no de palabra sino con una Resolución en ese día, a tratar el asunto el lunes o martes de la semana próxima, después de que ingresara a comisiones, tomara estado parlamentario. Estaba el compromiso de que iba a ser tratado en la primera sesión legislativa, incluso se propuso que se fijara la fecha. Esto no fue aceptado, con argumentos un poco infantiles, como que tenían que ir a hablar ‘en igualdad de condiciones’ con la gobernadora los representantes de los entes. Acá no hay igualdad de condiciones –contrapuso el vicegobernador-, hay una autoridad legítimamente elegida. Todos tenemos derechos a cuestionar una decisión pero esto de tener que ir en condiciones de igualdad, son argumentos que se sacan cuando no hay argumentos”, aseveró.
Comparó esta “imposición” de la mayoría opositora a las “decisiones autoritarias” que le imputan al gobierno, y marcó contradicciones: “Los mismos legisladores que acompañaron el proyecto días atrás le decían al gobierno que no pagaba los sueldos porque no quería. Estamos en el mundo de la irracionalidad acá, y uno empieza a preguntarse cuál es la motivación, porque salvo que padezcan problemas psicológicos, hay una motivación detrás”, deslizó.
Bassanetti volvió a invitar a todos los sectores a “sentarnos en serio para buscar estas bases que nos permitan tomar decisiones políticas que tengan un consenso mínimo”.
Finalmente, fue consultado respecto de la necesidad de producir cambios en el gabinete. No quiso emitir opinión y recordó que como compañero de fórmula de Ríos “no es su decisión la integración del gabinete. No me corresponde dar una opinión sobre si debe o no cambiar ministros. Aunque tenga opiniones al respecto, no debo manifestarlas públicamente”, concluyó.
si.,claro que tienen dificultades para lograr un dialogo político, pero también la tienen para comprender a la gente, ya que se ponen nerviosos y creen solamente en sus verdades, y los fundamentos son la bronca con manfredotti, estabillo, colazo, coccaro..y quieren facturársela al pueblo.., como la cristina al campo, parecen chicos en una velada estudiantil, criticando a los profesores.., o los vengadores patrioticos que vinieron de marte.., porque ellos no vivian en tierra del fuego y lucharon siempre y los demas son malos, el pueblo tonto, los politicos rechorros, los comerciantes y empresarios idem, deberian ser mas humildesy aprender de basanetti, que al menos le da verguenza y nos aclara su vision que concuerda con la de la mayoria
ResponderBorrardel pueblo.
pregunte si la señora gobernadora deroga el decreto 593/08 o es como carlos manfredotti
ResponderBorrarDon basa, Ud. en política institucional tiene un CERO!!! Dios mio, cada vez que aparece la mete hasta el cuadril!!!
ResponderBorrarDe todos los presidentes de legislatura que pasaron desde el año 1983, este es lejos el peor de Todos!!!
Mejor seguí con las peliculas, Woody Allen. Eso es lo tuyo.
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