Los vecinos de la Margen Sur de Río Grande vivenciaron una serie de ilícitos e incidentes durante la madrugada de domingo, que, aún a esa ho...
Los vecinos de la Margen Sur de Río Grande vivenciaron una serie de ilícitos e incidentes durante la madrugada de domingo, que, aún a esa hora cerca de las 3 de la mañana, motivó una pueblada que se dirigió a reclamar mayor seguridad al destacamento policial situado en este barrio. Esta protesta incluso le valió a un vecino represalias físicas de parte de un grupo de menores que parece imperar sobre la ley en este barrio. Esto aumentó la indignación de los vecinos, quienes por la tarde se movilizaron hacia la Unidad Regional Norte, donde los jefes policiales comprometieron mayor presencia de efectivos en la zona. Todo se desató minutos después de las 3.00 de la madrugada cuando un taxista llevaba un pasajero a la Margen Sur y se detuvo en la calle Hoikén, entre Howikén y Keninek, finalizando dicho viaje.
Allí el trabajador del volante fue abordado por un grupo de jóvenes, que ya han causado innumerables robos y ataques a los vecinos de esta zona, algunos de los cuales a pesar de la hora salieron para mediar en defensa del trabajador que estaba siendo agredido por estos salvajes.
Personal policial demoró algunos minutos en llegar al lugar, los cuales a su arribo recibieron un ataque de piedras y botellas por parte de estos menores, de los cuales solo uno pudo ser detenido en el lugar, habida cuenta que las pedradas dañaron los vidrios de un móvil Toyota Hilux, dominio DZM 895, interno 239.
Las corridas así continuaron a lo largo de la madrugada por la zona, mientras varios de los vecinos que se dieron cita en el lugar fueron autoconvocándose de a poco, hasta llegar a formar una treintena de personas que se dirigieron hacia el destacamento policial del barrio, donde solo hay un efectivo policial que obviamente no pudo brindarles respuesta alguna.
Ante ello los vecinos, acordaron reunirse en la tarde del domingo para reclamar más seguridad en una vasta zona, donde al mencionado destacamento, solo se suman dos patrulleros con una pareja de efectivos cada uno.
Indignante agresión
La reacción de los vecinos durante la tarde del domingo contuvo una indignación aún mayor cuando tomaron conocimiento que esa misma madrugada, a las 6.00, fue brutalmente agredido uno de los vecinos que había buscado interceder por el taxista asaltado por esta banda de menores.
El vecino, identificado como Ernesto Ruiz Salgado, tras estos incidentes y el reclamo de mayor seguridad, retornó a su vivienda de calle Karukinka 396, donde decidió quedarse afuera a dormir en su vehículo, a sabiendas de que podrían existir represalias de parte de estos violentos jóvenes.
La desesperada medida de un vecino que vive inseguro, lamentablemente no fue desmedida, ya que horas después tres jóvenes lo abordaban al verlo dormido en su rodado, al cual le trizaron el parabrisas.
Los jóvenes golpearon salvajemente a Ruiz, ante lo cual los vecinos volvieron a llamar a la Policía, que en calles Keninek y Hiokén, logró detener a estos tres violentos sujetos, quienes portaban piedras entre sus prendas de vestir.
Lamentablemente el damnificado, Ruiz, debió ser hospitalizado producto de las lesiones y golpes recibidos de parte de estos indeseables.
Compromiso de más policías
Estos numerosos episodios de violencia motivaron que en la tarde de ayer ya fueron muchos mas los vecinos que se reunieron preocupados por la inseguridad imperante, decidiendo trasladarse hasta la Unidad Regional Norte donde se entrevistaron con el jefe de unidad, el Comisario Gustavo García, el jefe de Policía Judicial Comisario Daniel Moraga y el jefe del COP, Comisario Torres.
Los vecinos manifestaron su preocupación por la sucesión de hechos de violencia y robos, coincidiendo en que todos los inconvenientes los genera el mismo grupo de menores que ya está claramente identificado por la Policía Provincial.
Los vecinos expresaron que este grupo de menores se drogan y toman alcohol de manera indiscriminada, dejando datos de un comercio que les vende el alcohol, aunque otros vecinos aportaron datos respecto de que el comerciante les vendería bajo amenazas contra su local, lo que indica una convivencia totalmente fuera de la ley en esta zona de la ciudad.
El encuentro culminó después de innumerables denuncias y pedidos, a los que los comisarios comprometieron una intensificación de la presencia policial en la zona a modo de prevención.
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