El detenido por el asesinato de Alejandro Montoya y su hija de 12 años el pasado 10 de julio en el barrio Los Alakalufes debió ser trasladad...
El detenido por el asesinato de Alejandro Montoya y su hija de 12 años el pasado 10 de julio en el barrio Los Alakalufes debió ser trasladado desde Río Grande a Ushuaia luego de que un grupo de presos de la Unidad de Detención le propinara una feroz paliza, recordemos que los crímenes contra menores y los delitos de índole sexual, son cobrados por los presos en venganza de las victimas.Al parecer cuatro reclusos que conocerían a la víctima, lo encerraron en su celda y comenzaron a golpearlo. Le provocaron un traumatismo de cráneo leve producto de los golpes.
Durante algunas horas estuvo internado en terapia aunque luego fue pasado a sala común.
El incidente se registró en el Pabellón B cuando cuatro presos ingresaron a la celda de Sánchez y cerraron la reja. A partir de ahí se presume que le propinaron una golpiza que fue advertida cuando un guardia cárcel vio salir a los reclusos de la celda del homicida, uno de ellos portando un palo.
Cuando los guardias se dirigieron a la celda encontraron a Sánchez inconsciente y con un fuerte golpe en la cabeza. Por esta razón fue trasladado hasta el hospital de Río Grande pero debido a que no había camas, fue derivado hasta el Hospital Regional Ushuaia donde quedó internado en la sala de terapia intensiva aparentemente con un derrame cerebral leve. No obstante ya durante la jornada de este lunes fue pasado a sala común debido a que había mostrado una buena evolución.
“La golpiza sufrida por Sánchez este domingo fue una especie de venganza por su horrendo crimen, ante lo cual las autoridades penitenciarias han iniciado un expediente disciplinario a fin de establecer las responsabilidades del caso”.
“Se sospecha de la conducta de los internos Eric Barrientos, Cristian Sánchez Velázquez, Maximiliano Juárez, y un interno de apellido Villarreal llegado desde la ciudad de Ushuaia” como los presuntos agresores.
El incidente se registró en el Pabellón B cuando cuatro presos ingresaron a la celda de Sánchez y cerraron la reja. A partir de ahí se presume que le propinaron una golpiza que fue advertida cuando un guardia cárcel vio salir a los reclusos de la celda del homicida, uno de ellos portando un palo.
Cuando los guardias se dirigieron a la celda encontraron a Sánchez inconsciente y con un fuerte golpe en la cabeza. Por esta razón fue trasladado hasta el hospital de Río Grande pero debido a que no había camas, fue derivado hasta el Hospital Regional Ushuaia donde quedó internado en la sala de terapia intensiva aparentemente con un derrame cerebral leve. No obstante ya durante la jornada de este lunes fue pasado a sala común debido a que había mostrado una buena evolución.
“La golpiza sufrida por Sánchez este domingo fue una especie de venganza por su horrendo crimen, ante lo cual las autoridades penitenciarias han iniciado un expediente disciplinario a fin de establecer las responsabilidades del caso”.
“Se sospecha de la conducta de los internos Eric Barrientos, Cristian Sánchez Velázquez, Maximiliano Juárez, y un interno de apellido Villarreal llegado desde la ciudad de Ushuaia” como los presuntos agresores.
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